Mañana,
me vestirán con cenizas al alba,
me llenarán la boca de flores.
Aprenderé a dormir
en la memoria de un muro,
en la respiración de un animal que sueña.
(poema de mi bella Pizarnik)
Recuerdo esos días de otoño,
que me robaron tanto
los sueños.
Esos pies grandes,
llenos de agujas de humo.
Esas ganas poderosas,
que dejábamos pasar a la cama
sin pensar en respirar.
Ese rostro era el tuyo,
tú entre mis piernas.
Siente la inercia,
que no te arrastre,
y guárdame de nuevo en el primer cajón.
(el de la memoria)